Wednesday, November 30, 2005

MALONDA

Entonces se levanto temblando, empapado en transpiración, encendió un cigarrillo y automáticamente su boca se lleno de un inmenso e incontenible vomito.
No es fácil saber de estas cosas, tampoco es fácil, encontrarse en una calle en medio de una manada de hambrientos infelices, pero nada es comparable al humor de su mujer.
25 años de extrema fidelidad y ningún resultado positivo.
Aquella montaña de carne, no puede ser mas que un castigo divino por algún hecho aberrante del cual sin lugar a dudas ha perdido la memoria.
En medio de ese cuarto la vida parecía tan solo un segundo de felicidad que le era arrebatada todas las mañanas y devuelta en el preciso instante en que se dormía.
La corbata cada mañana le ajusta mas y sin embargo aun no ha logrado ahorcarlo.
El mate tiene su encanto, observar su inmenso jardín con el amargo sabor de un mate es el único momento en tenia pleno dominio de la situación.
No es tan malo pensó, encontrarse solo en medio de la nada, lo malo es no entender nada.

Mensaje

Te mando este mensaje tan moderno, tan lindo, tan denso.
Mensaje de adentro, mio, tuyo , nuestro.
Mensaje de mi barrio, de mi gente, de mi calle
Desde siempre, desde ahora.
Mensaje de esperanza y de dolor, de recuerdos y de olvidos.
Gente nueva, gente vieja.
Solo y mi mensaje que te mira.
Si detrás de tus ojos estuviera tu cara.
Mensaje que te extraña y que te odia.
Mensaje ambiguo, pero mío.
Mensaje de amor, de odio,.
Mensajes solo un mensaje.
Ya no es dulce, ni es amable. Solo es mío, tuyo, nuestro.
Es mi mensaje favorito.
Es de mañana y de tarde.
Es tu cara en mi noche y tus ojos en mi casa.
Mensaje de días tristes, solo, feliz y con gente.
Es tan solo un mensaje lindo, feo, tonto, vivo, es largo y aburrido, divertido y complicado, pero es mío.

La Aldea I



Historia sencilla de una pequeña aldea.

Nadie que se digne de ser un miembro pleno de la aldea, puede negar los atributos mágicos que siempre han rodeado a la historia de este lugar.
Ubiquemos a la Aldea en el lugar preciso, y con la plena certeza que su origen fue un designio celestial que la coloco en el sur de un mapa todavía no constituido; y es por esto que desde los comienzos, la aldea ha sido para quienes la han querido explicar un fenómeno de difícil definición.
Cuando las aguas del inmenso mar se sintieron cansadas, ahí podemos tratar de definir el inicio de la aldea. Es verdad, esto convierte en impreciso el comienzo de su historia, pero es un dato que los científicos que han tratado de descifrarlo no han considerado y torna la tarea mucho mas sencilla.
Si somos seres que aceptamos nuestra pequeñez podremos adentrarnos en los vericuetos que el origen de la aldea ha planteado a los hombres.
Están aquellos que de manera osada y temeraria, han establecido una fecha cierta sobre el origen de su historia, pero sus detractores han llegado a la increíble conclusión de que establecer una fecha de inicio, implica en el mejor de los casos una fecha de vencimiento, por lo cual mucho de los que hemos pasado por sus hermosas calles, quizás estemos viviendo en una aldea que no es la que creemos, sino otra distinta que ha surgido como producto sintetizado de los gérmenes que destruyeron a la anterior. Y a la superficialidad que los científicos le dan con su valoración, a estos argumentos, hemos respondido que la no observancia del fenómeno del cansancio de las aguas los a llevado a un proceso racionalizador, cuyo oscuro objetivo es quitarle la actitud mítica y mágica que algunos integrantes de la aldea nos hemos empeñado en sostener a lo largo de un tiempo indefinido, que es el que estimamos nosotros que ha celebrado la aldea desde sus inicios hasta el día de hoy.
A la cuestión de la fecha de su fundación, capricho racional de los científicos que les impide apreciar el real origen, debemos decirles de una vez por todas, que lo único que es ubicable en tiempo y espacio es su ambición de teorizar sobre pequeñas partículas de papel, que algunos supuestos fundadores o creadores de la aldea se han empeñado en escribir para avalar los dichos de estos científicos; desde ya damos por descontada la intima relación que existe entre estos documentos de dudoso origen y las teorías absurdas de ubicación temporaria de la aldea.. Como toda organización encubierta es muy difícil desactivar o focalizar a los reales sostenedores de este intento racionalizador de algo que solo se puede explicar desde el corazón o de la observación sensitiva de pequeños hechos cotidianos.
Pero es esta empresa racionalista, lo que me ha llevado a tratar de explicar en forma sensitiva algunos misterios esclarecedores que la aldea encierra y que permiten comprender el real sentido de esta.

ORIGEN

El Agua ha sido el sostén de la Aldea.
Desde tiempos inmemorables, antes de la aparición de la aldea, el agua mantenía una vieja disputa con el Gran Fuego, que luchaba denodadamente por imponer la dictadura del calor sobre la superficie de la tierra.
El agua ante el avance estremecedor del Gran Fuego, supo asumir la responsabilidad Universal que siempre ha tenido sobre la creación de nuevos ciclos naturales, y se agrupo.
Inicialmente lo hace en pequeños sectores donde el Gran fuego no había podido imponerse, por falta de elementos combustibles. Comienza en forma subterránea a recorrer la corteza del mundo, para confluir en forma de inmensa masa abarcativa en un gran pozo que el propio fuego había creado como barrera para contener a otros elementos de menor potencia que también querían que cesara su accionar, y estos elemento eran unos pequeños animales que con su saliva ( elemento de menor efectividad, pero de similares característica que la del agua) intentaban aplacar su bravura.
Una vez que el agua logra agruparse nos encontramos ante un elemento que calificaremos de Mar. Este Mar durante un tiempo permaneció inmóvil engendrando en su seno, con el aporte que le daban los animales, un proceso de desarrollo que lo llevo a poblar su profundidad, y a medida que esta se puebla, darle al gran pozo mayor profundidad, que permita que el proceso regenerativo producto de las lluvias, permita ampliar el caudal acuífero y así lentamente ampliar la capacidad del Mar.
Es en este punto donde la historia comienza ser un poco mas precisa. El agua , constituida en Mar y con el germen de la vida instaurada en su seno, comienza a agitarse en forma lenta pero sostenida. Y es así que avanza sobre pequeños sectores, donde el Gran Fuego había dejado mínimos fuegos protectores, este avance conlleva a obtener una mayor superficie donde aplicar su potencial. Superficie que el mar necesitaba, después de un largo periodo, comienza la gran ola, fenómeno logrado gracias a los terrenos que el agua había conquistado.
Esta gran ola se presenta ante el fuego de manera generosa y violenta, y después de demostrar toda su bravura, triunfa desterrando al fuego casi por completo de la faz de la tierra.
Aunque hoy podemos apreciar algunos intentos aislados del fuego por permanecer sabemos que consisten en actos testimoniales para que nadie se olvide de su presencia originaria, ante la hermosura con la que el agua estampo su triunfo en toda la Tierra.
Después de derrotar al Gran fuego, el Mar cedió para establecerse en forma definitiva en el inmenso pozo, dando lugar a extensas superficies, desbastadas pero de inmenso potencial creativo. El agua, al ceder estos nuevos escenario demuestra con la pureza que ha actuado desde siempre, la falta de deseo de compensación que siempre a sellado su obra. Aunque decidió resguardar en su seno los colores y formas mas bellos, por si a algún científico, se le ocurre firmar su obra, como producto no de una lucha titánica, sino como el desglosamiento, de no se que partículas y esas cosa que siempre encuentran para justificar con la razón lo que sus corazones no pueden ver.
Es en este instante, el del fin del Gran Fuego y el retiro de las aguas donde los científicos comienzan con su conducta errática. El infinito esfuerzo que los científicos demuestran día a día con la intención de explicar el origen de la Aldea, es valorable desde la concepción de que el intelecto humano trata permanentemente de superar los escollos que la insensibilidad les impone, pero es intolerable desde la racionalización de lo irracional, de la racionalización de los sentidos y desde la racionalización de los sentimientos.
Siguiendo con este relato sabemos, con la precisión incuestionable que nuestros sentidos nos dan, que el Mar una vez que triunfo sobre el Gran Fuego, se sintió infinitamente cansado y decidió relajarse a contemplar su obra, y esta es la única explicación sobre el origen de la Aldea.





DE CÓMO SE DESARROLLO LA ALDEA.

En este punto también fluyen diversas teorías sobre como una vez originada la Aldea, se fue desarrollando a lo largo del tiempo. Hechos racionales que conllevan en su seno su propia destrucción; una es la idea de desarrollo, concepto estrecho, si bien estructura el armado lógico de quienes creen en la temporalidad de su origen, estarían reduciendo su desarrollo a una cuestión cuantitativa o cualitativa, y eso seria ignorar el espíritu de la Aldea.
La Aldea no se desarrollo como un lugar donde las decisiones y necesidades de los hombres fueron cambiando su imagen. La Aldea comienza su desarrollo por el amor y agradecimiento que siempre le tuvo al agua. Y es entonces el amor el motor ancestral que motivo sus cimientos.
El amor como motor creador de la aldea debe considerarse casi como un hecho fortuito como casi todas las oportunidades en la que el amor se presenta en nuestras vidas, sin lugar a dudas fue el amor el padre de nuestro desarrollo, ya que seria extremadamente complejo explicar en forma racional como conviven tantas contradicciones en su propio seno.
Desde los comienzos la aldea presenta en su frente la hidalguía que le otorga saberse poseedora de un gran amor, pero conlleva también la gran vergüenza de sus inmensas contradicciones. Por que si bien quienes alguna vez la habitamos sabemos del inmenso amor que le tenemos al Mar, como motor creador de nuestra aldea, y de la gran negación de mostrarse de cara a este Amor y a este Mar.
Sentirse la hija bastarda de un matrimonio nacido para el divorcio a sido desde siempre la impronta de esta Aldea.
Encontrarse entre el cielo y la tierra entre el agua y el fuego han hecho del amor en la Aldea una tarea compleja pero siempre vigente.
Sobre el tema exacto del Desarrollo de la Aldea sabemos en forma intuitiva que ha sido un lento desarrollo, pero sostenido, algunos científicos que la miden en términos estadísticos , se han alarmado por la increíble incapacidad de la Aldea de mostrar su aspecto mas hermoso, pero algunos memoriosos habitantes originarios de la Aldea sostienen que esta ha sido el mecanismo mediante el cual han logrado evitar invasiones, y desterrar de la idea de los hombres ajenos a la aldea, de conquistarla para construir el paraíso.
Paraíso encarnado en el interior de cada uno de los que alguna vez recorrimos sus inmensas latitudes.
Paraíso imposible de efectivizar, pequeña lucha interior de sus integrantes, y una inmensa expectativa hasta su ineludible fin como la belleza extrema hecha realidad.





La Aldea en nuestras vidas


Como se refleja la Aldea en nuestros espíritus? Esta es la pregunta que permanentemente se hacen los científicos racionalistas. Y como todos sabemos, la racionalización de la Aldea implica casi la negación de la misma.
Espíritus alegres invaden sus calles, suelen identificarse con el Mar y el amor.
Espíritus oscuros y apagados, se niegan a el amor en la Aldea y niegan la existencia del Mar.
Pero ahí en la Aldea una mayoría absoluta que son los que encierran la alegría y la oscuridad. Y son estos espíritus en los que debemos detenernos. Y nos detenemos en ellos, por que son los espíritus que conllevan lo que identificamos anteriormente como el aprecio por el amor y el mar pero viven negándolo y esquivándolo.
Como hacer en la Aldea para esquivar este destino, de tormentosa existencia, de incalculable daño afectivo que suele embargar a sus miembros? Y aquí nuevamente recurrimos a la sensibilidad de los hombres, aquellos insensibles que racionalizan sus sentimientos terminan encerrados en la oscuridad de la negación, los que despliegan sus alas hacia el mar y se abren en forma orquestal a el Amor, encontraran la alegría de vivir en La Aldea. Los que encierran el conflicto ancestral de la Aldea, se desvanecen en la lucha elíptica de la razón contra el corazón o toman partido y se juegan por las alternativas, dolorosas algunas pero, que permiten el sinceramiento de su espíritu.


Quien es quien en la Aldea

La Aldea no esta como muchos creen plagada de personajes que la hacen atractiva, las personas que la conforman son atractivas.
Pero ahí algunas persona claves para entender a la Aldea.

a) El gran sacerdote del Amor: mítico personaje que nadie ha visto, pero que solo unos pocos se animan a negar su existencia. Representa a los mas distinguidos corazones de nuestro medio. A aquellos que algunas vez rompieron las cadenas de la contradicción y liberado a sus espíritus en pos de la alegría eterna.
b) El pequeño Atizador: Hombre de comprobada esencia maligna y terrible carácter que en cada oportunidad que puede trata de robarse algún corazón alegre para reincorporarlo a las osas huestes de los hombres negadores.
c) El Gran Dios de la Aldea: es el sintetizador de la luchas emocionales de los hombres de la Aldea es el que guía sus caminos, este hombre que algunos identifican con el Mar, es el que determina quien merece quedarse en la Aldea, en pos de esperar el día en que esta se declare en Paraíso o quien debe irse de la Aldea y quien debe irse para resolver sus contradicciones entre amor y negación, y solo volver cuando su espíritu sea digno de habitar su suelo.


Los Aldeanos

En este rubro quizás me ponga un poco melancólico por que, yo correspondo a los hombres a los que el Gran Dios de la Aldea expulso hasta que encontremos la manera de llevar alegría a nuestros espíritus. Pero no se crean que somos pocos los que nos encontramos en esta situación, somos mas del doble de los que allí viven. Nunca dejamos de considerarnos miembros de la Aldea, simplemente luchamos día a día por encontrar el camino de la alegría, y añoramos aquellos días en los que nuestras vidas transcurrían en nuestra Aldea.
Quienes allí habitan aun, mantienen un cerrado hermetismo sobre lo realmente sucede, por que en la Aldea no todo lo que se ve es como parece ni todo lo que se dice, suena como se oye. Y no es por que mantengan una actitud mezquina para quienes allí no habitan si no tan solo la protección de su Aldea, que es la de la Alegría eterna o la oscuridad infinita.
Mi espíritu se encontró después de mucho penar ante la lucha sin cuartel de la alegria y la oscuridad.

Pedro

Si Pedro hubiera nacido en el corazón de una familia acomodada, su historia merecería ser escrita, escandalizaría a los mas pacatos y tendría por lo menos unas cuantas horas de TV. , Radio y grandes titulares periodísticos. Si se hubiera criado en una familia Patricia hoy Punta del Este y Pinamar estarían paralizadas. Pero Pedro no tuvo esa suerte, Pedro nació en un barrio de casas de chapas, con padres sin trabajo. Pedro no era un lindo pibe, era igual que su madre, negrito, petisito, nariz chata, cabeza cuadrada, y unas ganas que metían miedo.
Pedro, era un visitante común de los refugios contra las lluvia, el puente de su barrio era mas seco que la cocina de su casa.
Sin lugar a dudas Pedro tuvo el extraño sueño que invade a los que solo saben de barrio y birra. De redondos y de cumbia, de tabaco y charutos, de mandanga y vino tinto, de sol y sombra, de noche.... siempre de noche, oscuro era el cuarto del hospital que lo vio parir, oscura las manos de la partera, oscuros los ojos de su madre, oscura la voz de su padre, oscuros sus vecinos, oscuros sus labios y oscuras las ideas.
Por que entonces creer que Pedro no iba a soñar, un sueño es un sueño, pensó Pedro, pero si tantos soñaron y pudieron.
Nadie le quiso explicar a Pedro que no iba a poder, que solo ellos pueden.
Y Pedro fue.
El micro lo dejo a cinco cuadras del lugar escogido.
Cuando se armo la batahola. Pedro estaba. Y los ojos le brillaban.
Cuando se armaron los tiros, Pedro siguió. Y las manos le sangraban.
Cuando la cámara lo enfoco, Pedro gritaba. Y las piernas se le doblaban.
Cuando se leyó la lista Pedro no figuraba.
Nadie supo mas de Pedro.
Era un buen chico, un poco soñador dijo la almacenera.


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